
Experiencia inolvidable vivida por el desierto de Wadi Rum (Jordania) en un atardecer de película entre arena, camellos (de los del desierto, no de los del barrio) y montañas.
Aquí va la crónica lo que se siente, qué ver en Jordania, y algunos consejos si quieres saber cómo llegar al desierto de Wadi Rum.

Historia y contexto
Wadi Rum es área protegida y Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 2011. 74.000 hectáreas de cañones, puentes de roca y petroglifos que documentan 12.000 años de vida humana en el desierto del sur de Jordania, cerca de Arabia Saudí.
Cómo llegar a Wadi Rum
Lo ideal para ir al desierto de Wadi Rum es combinar Wadi Musa, Petra y Wadi Rum en dos días. Al menos eso es lo que hicimos nosotros y fue de lujo.
En nuestro viaje, tras estar en Ammán y Jerash unos días, salimos para Wadi Musa, donde se encuentra Petra. El mismo día que visitamos Petra, salimos en coche dirección al desierto de Wadi Rum, que estará como a hora y media de camino. Tened cuidado, que las carreteras de allí no son las de España y hay que ir con prudencia.
Si vienes del sur de Jordania, también puedes llegar en coche desde Áqaba, que hay menos de una hora por la Desert Highway. Nosotros lo hicimos al revés, ya que nos recorrimos Jordania de norte a sur.
Cuánto cuesta la entrada a Wadi Rum
Si llevas el Jordan Pass (70–80 JOD según la modalidad), se incluye la entrada a Wadi Rum y la exención del visado si te quedas al menos 2 noches en el país. Sacar el Jordan Pass es algo que recomendamos fuertemente ya que te incluye entrada a más de 40 sitios incluyendo Petra, ciudadela de Ammán o el Teatro Romano, además de la entrada al país sin tener que pagar el visado.
Sin el pase, la tarifa de acceso al área está entre 5 y 7 JOD en los últimos años (se paga en el Visitor Center). De todas formas, compruébalo antes de ir.
Hay que aclarar que esto te incluye la entrada en el propio desierto, luego tienes que buscarte, si quieres, sitio para dormir allí y las propias excursiones.
Si quieres el número del guía que nos consiguió el alojamiento y las excursiones contáctanos y te lo mandamos sin problemas, aunque no sabemos si seguirá trabajando ya que hablamos de primavera del 2023.
Para los más cinéfilos
Este valle ha sido Marte y Arrakis.
Aquí se rodaron escenas de Lawrence de Arabia, Marte (The Martian) y Dune (también Dune: Part Two).
El sitio desde luego que es increíble.
Mini crónica
Como ya se ha comentado, tras aprovechar la mañana pateando Petra, pusimos rumbo al desierto de Wadi Rum, donde nos esperaban en el Centro de Visitantes con un 4×4 para llevarnos al campamento.
Una vez en el campamento y con las mochilas en la habitación, palestino a la cabeza a modo de balaclava y a explorar el desierto con el todoterreno.
Se hacían varias paradas: para tomar el té con los beduinos, para observar el paisaje y para «surfear» las dunas con una tabla de snow.
En una de esas paradas, un grupo de camellos descansando. Una postal para enmarcar.
Aquí el ritmo lo marcan las pezuñas y el viento.

Curiosidades y algunos consejos
- Patrimonio vivo beduino. El «espacio cultural de los bedu» de Petra y Wadi Rum está reconocido por la UNESCO como patrimonio inmaterial: comunidades nómadas y asentadas conviven y mantienen saberes de orientación, relatos y hospitalidad. No hablamos de un decorado, sino de un lugar donde las familias pastorean, guían y viven, así que se respetuoso.
Antes de fotografíar a la gente pregunta, y si vas gastar dinero hazlo en artesanía local para que así los dinares jordanos se queden en las comunidades que cuidan en lugar.
- Geología con forma de portada. Los arcos de roca y los “setenta tonos de rojo” hacen que cada hora cambie el contraste de la foto sin filtros.
- Cine sí, pero sin spoilers turísticos. Muchos recuerdan The Martian y Dune, pero el desierto real tiene menos épica y más pausa: el valor está en mirar despacio, no en perseguir el frame.
- Desierto no siempre es frío. Fuimos en primavera y agradecimos la sudadera. Pantalón largo y sudadera y no pasamos nada de calor. Eso sí, nosotros no notamos mucha variación de temperatura de la tarde a la noche.
- Los camellos no son un juguete. Pide sillas bien ajustadas, paseos cortos y descanso para los animales. Si ves heridas o sobrecarga, di no y camina: el desierto a pie también suena bien.
El Zarb
El Zarb es la comida típica de Wadi Rum: se cava un hoyo, se hace brasa con leña o carbón, se baja una estructura metálica con carne (pollo y cordero) y se sella con tapa, manta y arena para que el calor quede atrapado.
Después de unas cuantas horas se destapa el horno y sale todo ahumado y tierno. Nos lo sirvieron en el campamento y fue un auténtico manjar. La carne se deshacía.

FAQ sobre Wadi Rum
Y tú, ¿has visitado o te gustaría visitar el desierto de Wadi Rum?
Por la noche, entre el frío y el silencio, fue cuando descubrimos realmente el desierto de Wadi Rum. Con una cena de categoría y a un ritmo de un baile local que tenía preparado el campamento.
Si has estado, déjanos en comentario qué fue lo que más te gustó del desierto de Jordania. ¿Cogiste los 4×4 o fuiste en camello? ¿Viste el ritual para preparar el Zarb?
Si no has estado y lo estás pensando, no lo dudes que es un viaje que merece muchísimo la pena. Además, descubrirás una de las 7 maravillas del mundo como es Petra ¡Cualquier duda puedes consultarla en comentarios!
